No diré que soy tuya, me gusta saberme libre, saber que podré armarme sola. No diré que soy tuya para que así no tengas el derecho de destruirme. No, no lo diré. Soy mía. Enterita mía. Seré mía aún cuando me quieras lucharé con vos, te daré mis manos, mis brazos, mis ojos. Pero vuelvo a mí. Siempre volveré a mí. Por que me sé segura así. Debo saberme segura que no volverás a destrozarme. Aunque me duela en todo mi ser, aunque no te sienta mío aunque no seamos "uno". Siempre seré mía. Y si logras aceptarme eso, mis manos, mis ojos, mi piel, todo estará a tu lado.